La administración Trump retiene la aprobación para operar en Venezuela a grandes empresas petroleras europeas, elevando así la presión sobre el gobierno del presidente Nicolás Maduro, según personas familiarizadas con el asunto.
La pausa se centra en empresas no estadounidenses, dejando en incertidumbre a compañías como Repsol SA de España, Eni SpA de Italia y Maurel & Prom de Francia, dijeron las fuentes, que solicitaron anonimato debido a la privacidad del asunto. Reliance Industries Ltd. también quedó sin permiso para comprar petróleo de Venezuela.
La medida evidencia el delicado equilibrio en Washington, donde los funcionarios deben sopesar factores geopolíticos, financieros y energéticos en conflicto. El mes pasado, el Departamento del Tesoro autorizó a Chevron Corp. a reanudar la producción y exportación de crudo venezolano.
El mandatario estadounidense ha adoptado una postura dura contra el gobierno de Nicolás Maduro, pero también está tratando de mantener a raya los precios de la energía, incluso mientras presiona a Irán para que ponga fin a su programa nuclear y a Rusia para que ponga fin a la guerra en Ucrania.



















































































































