Caracas / Bruselas. – La captura de Nicolás Maduro y el colapso de su administración no solo han dejado un vacío de poder en el Palacio de Miraflores, sino que han desatado una pugna global por el control operativo y financiero de las reservas de crudo más grandes del planeta. Según el reciente análisis de Euronews, titulado “The barrel and the bargain”, el mundo se enfrenta a una pregunta crítica: ¿es el petróleo venezolano un botín de guerra, un activo para la reconstrucción nacional o el motor de la seguridad energética de Occidente?
Actualmente, el control físico de los cargamentos está bajo el estricto cerco del Comando Sur de los EE. UU., que ha bloqueado las rutas hacia Asia para forzar el retorno del crudo a las refinerías de la Costa del Golfo. Sin embargo, el artículo de Euronews subraya que el control militar es solo una solución temporal. El verdadero conflicto reside en la gobernanza. Por un lado, Washington y las grandes petroleras (como Chevron) abogan por un modelo de concesiones extendidas que garantice la estabilidad del suministro; por otro, sectores de la sociedad civil venezolana y analistas europeos sugieren la creación de un “Fideicomiso Petrolero Independiente” supervisado por la ONU para evitar que la corrupción endémica de PDVSA simplemente cambie de bando.
El dilema es ético y pragmático. Con una deuda externa que supera los 150.000 millones de dólares, el petróleo es la única moneda de cambio de Venezuela. La comunidad internacional debate ahora si los ingresos deben ir directamente a pagar a los acreedores (incluidos Rusia y China) o si deben blindarse para una emergencia humanitaria que no puede esperar a que se resuelvan las disputas legales en las cortes de Nueva York.
- Puntos clave de la situación actual:
- El fin de la “Flota Oscura”: La intercepción de tanqueros en el Caribe ha neutralizado el contrabando, pero ha dejado a miles de barriles varados, creando un riesgo ambiental latente que requiere intervención técnica inmediata.
- Transparencia vs. Soberanía: El informe de Euronews resalta que cualquier control externo excesivo podría alimentar un sentimiento nacionalista que complique la transición democrática, haciendo que el “barril” se convierta en una carga política para el nuevo gobierno.
- El factor de la Inteligencia Artificial: La demanda energética de los centros de datos en EE. UU. ha acelerado la necesidad de crudo pesado venezolano, lo que otorga a Washington un incentivo adicional para mantener una “mano firme” sobre los terminales de José y Cardón.
¿Y qué pasa con Rusia y China?.
El comercio de crudo y combustibles de Venezuela se centró en gran medida en China en los años posteriores a las sanciones, ya que los compradores e intermediarios ayudaron a Caracas a mantener el movimiento de barriles a pesar de las sanciones estadounidenses. En 2024, los datos de seguimiento de buques mostraron que China seguía siendo el principal receptor, con unos 351.000 barriles diarios, mientras que EE.UU. ocupaba el segundo lugar, con unos 222.000 bajo autorizaciones específicas.
En enero de 2025, las exportaciones venezolanas aumentaron un 15%, hasta unos 867.000 barriles diarios, de los que China recibió unos 442.000 barriles diarios y Chevron envió unos 294.000 barriles a refinerías estadounidenses. Para 2025 en su conjunto, unos documentos internos de la empresa estatal de petróleo y gas sitúan el promedio de exportaciones a China en unos 642.000 barriles, unas tres cuartas partes del total de exportaciones diarias de Venezuela el año pasado.
Es probable que este modelo cambie si Estados Unidos lleva la voz cantante, sobre todo después de que el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, subrayara que la Administración Trump impedirá que sus adversarios posean o controlen recursos estratégicos en América Central y del Sur.
“Claramente, Rusia y China no jugarán un papel importante en Venezuela (…). Rusia y China han perdido un aliado importante, [otra] mala noticia para Moscú tras la caída del régimen de Al Assad en Siria a finales de 2024 y el debilitamiento de la República Islámica de Irán desde 2024”, destaca Perrin.
Nota Original de euro news.com The barrel and the bargain: Who should control Venezuela’s oil after Maduro?



















































































































