La subasta de la matriz de Citgo Petroleum, refinadora estadounidense propiedad de Venezuela, se está convirtiendo en una ardua disputa entre acreedores que intentan ser compensados por la expropiación de sus activos venezolanos y tenedores de un bono en incumplimiento emitido por la petrolera estatal PDVSA.
Los intereses de ambos grupos se han vuelto cada vez más opuestos mientras un tribunal en Delaware avanza hacia la culminación de un proceso de licitación que dura casi dos años y en el que el oficial supervisor cambió su recomendación de ganador el mes pasado en medio de una guerra de ofertas.
Está en juego el futuro de la séptima mayor refinadora en EE. UU., propiedad de Venezuela y responsable por la deuda de la nación sudamericana. El tribunal planea escuchar a todas las partes, testigos y expertos la próxima semana en una audiencia para decidir al ganador final de la subasta.
En julio, el oficial del tribunal Robert Pincus seleccionó una oferta de 7.400 millones de dólares de una subsidiaria de la minera Gold Reserve, listada en Toronto, como la favorita en la subasta.
Pero luego de ofertas inesperadas que obligaron a extender el período de licitación, marcó como favorito una oferta de 5.900 millones de dólares de una afiliada del fondo Elliott Investment Management, principalmente porque incluía un pago en efectivo separado de 2.100 millones para saldar un reclamo contra Venezuela por parte de los tenedores del bono incumplido de PDVSA.
El cambio provocó objeciones y una moción de Gold Reserve y otras cuatro partes para descalificar la oferta de Amber Energy, afiliada de Elliott, que está pendiente. Los tenedores de los bonos PDVSA 2020 y acreedores principales Crystallex y ConocoPhillips han apoyado la oferta de Amber, según documentos judiciales.
El cambio también ha intensificado un conflicto de larga data en tribunales estadounidenses entre empresas cuyos activos venezolanos fueron expropiados hace más de una década y tenedores de bonos incumplidos.
Los bonos PDVSA 2020, que han estado en alza desde que Pincus determinó que la oferta de Amber era superior, cotizaban a 98,5 centavos por dólar el martes tras alcanzar el récord histórico de 100 centavos la semana pasada.
¿Quién va primero?
Gold Reserve, Venezuela y otros acreedores prefieren esperar la resolución de un caso clave en Nueva York sobre la validez de los bonos antes de pagar a los tenedores, mientras algunos postores, incluido Amber, proponen saldar el reclamo de los tenedores ahora para eliminar un obstáculo que empaña la subasta.
La diferencia en esas estrategias ha creado una brecha de al menos 2.000 millones en la valoración de las ofertas, dificultando la comparación de las mismas.
Pincus dijo el viernes que “los criterios de evaluación adoptados por el tribunal dejan claro que la oferta con la mayor cifra no necesariamente será la mejor.”
La brecha también es crucial para determinar cuántos de los 15 reclamantes registrados en Delaware, con un cobro colectivo previsto de hasta 19.000 millones en los ingresos de la subasta, recibirán pago, y si pagar a los tenedores antes privará a otros acreedores.
Mientras la oferta de Amber cubre totalmente a nueve acreedores más una pequeña parte del reclamo de 1.180 millones de Gold Reserve si es aceptada, la oferta del grupo Gold Reserve propone cubrir completamente a 12 acreedores.
La jueza de Nueva York, Katherine Polk Failla, dijo el martes que una decisión sobre los derechos de los tenedores de bonos llegaría este mes, lo que podría cambiar el peso y la prioridad que los postores asignaron a ese reclamo.
En Delaware, las partes se preparan esta semana para la audiencia de venta, que podría incluir un segundo conjunto de argumentos el próximo mes si el juez Leonard Stark decide esperar la resolución de Nueva York antes de emitir su decisión final.




















































































































