La producción petrolera de Venezuela ha sido más resistente de lo esperado desde que Estados Unidos obligó a Chevron Corp. a reducir sus operaciones en el país, esto gracias a una compra de última hora de suministros clave para la producción que ayudó a amortiguar el golpe.
La empresa estatal Petróleos de Venezuela SA (PDVSA) ha mantenido una producción media de alrededor de 1,1 millones de barriles diarios en junio y julio, según cifras de Bloomberg.
A finales de mayo, la administración Trump hizo efectiva la revocación de licencias clave para Chevron, lo que impidió que la compañía, responsable de casi una cuarta parte de la producción petrolera de Venezuela, continuara operando en el país.
En 2022, la administración Biden flexibilizó algunas de las sanciones contra Venezuela, permitiendo una reanudación limitada de las operaciones de Chevron. Posteriormente, en febrero de 2025, el gobierno de Trump volvió a revocar estas licencias, forzando nuevamente la reducción de sus actividades.
Se esperaba que la producción venezolana disminuyera poco después de la salida de Chevron, ya que la compañía importaba gran parte del diluyente que PDVSA requiere para facilitar el flujo a través de los oleoductos del crudo pesado de los yacimientos de la faja del Orinoco. Sin embargo, el país acumuló el material antes de la fecha límite impuesta por Estados Unidos para que Chevron detuviera sus operaciones importantes, estas reservas están ayudando a impulsar la producción de PDVSA.
Las importaciones de diluyentes se dispararon a 97.000 barriles por día en mayo, el nivel más alto en más de cuatro años, todos estos suministros provinieron de Estados Unidos.
Ahora las sanciones han cortados ese flujo de diluyente, PDVSA podría tener que recurrir a alternativas menos convenientes a la nafta diluyente, como el condensado de Irán o la nafta pesada de Rusia, ambos también sujetos a sanciones. EE.UU. ha estado considerando la imposición de aranceles a los compradores de suministros rusos, lo que añade otro nivel de riesgo.
Venezuela recibió su primer cargamento de nafta desde mayo. Un buque está descargando 704.000 barriles de nafta de un proveedor desconocido en el principal puerto petrolero José Antonio Anzoátegui, en el Oriente del país.
Un giro político inesperado
En un giro inesperado, este 24 de julio de 2025 la administración Trump autorizó a Chevron reanudar sus operaciones petroleras en Venezuela bajo estrictas condiciones, marcando un cambio en su estrategia de presión contra el gobierno de Nicolás Maduro.
Según fuentes cercanas al acuerdo, la medida busca garantizar que los ingresos generados no beneficien directamente al régimen venezolano, permitiendo solo pagos a contratistas de PDVSA y la importación de insumos críticos para mantener la producción.
La nueva licencia a Chevron revierte parcialmente la revocación de febrero de 2025 y podría reemplazar las importaciones de diluyentes sancionados.




















































































































