El Ministerio de Industria de Japón (METI) y la empresa Siemens Gamesa Renewable Energy (SGRE) anunciaron este lunes un acuerdo de colaboración estratégica para para crear una cadena de suministro local para el sector eólico marino.
El pacto busca fortalecer la cadena de suministro local de aerogeneradores, reducir costos y acelerar la transición energética de Japón hacia fuentes renovables.
Según los términos del acuerdo, Siemens Gamesa apoyará a Japón en la producción local de componentes críticos para turbinas eólicas, incluyendo palas y torres, con el objetivo de reducir la dependencia de importaciones y mejorar la competitividad de la industria eólica nacional.
Como parte del acuerdo de cooperación, se espera que la división de aerogeneradores de Siemens Energy, Siemens Gamesa, firme un acuerdo con el fabricante japonés de equipos electrónicos TDK. La empresa japonesa suministrará imanes permanentes para los aerogeneradores de Siemens Gamesa.
Esta iniciativa se enmarca en los esfuerzos de Tokio por alcanzar su meta de carbono neutralidad para 2050, en un contexto donde el país busca diversificar su matriz energética tras años de reliance en combustibles fósiles.
El acuerdo también incluye la transferencia de tecnología y capacitación de mano de obra especializada, lo que permitirá a Japón desarrollar proyectos eólicos marinos a gran escala. Actualmente, el país tiene una capacidad eólica instalada relativamente baja en comparación con otras economías avanzadas, pero cuenta con un potencial significativo, especialmente en parques offshore debido a su extensa costa.
El mes pasado se publicaron informes según los cuales los representantes de la industria eólica marina están buscando mejores condiciones fiscales y de subasta por parte del Gobierno japonés para ayudar a las empresas a desarrollar el potencial de la industria eólica marina en Japón.
Energía eólica como prioridad en la estrategia japonesa
Japón ha intensificado sus esfuerzos en energías renovables tras el replanteamiento de su política nuclear después del desastre de Fukushima en 2011. Aunque la energía solar ha dominado gran parte de su transición verde, el gobierno ahora apuesta por la eólica, especialmente la marina, para cumplir con sus objetivos climáticos.
Japón tiene un plan para desarrollar proyectos eólicos marinos con una capacidad total de 10 GW para 2030 y de 30 GW-45 GW para 2040. Hasta ahora, el país ha celebrado tres subastas para adjudicar capacidad, pero los principales promotores han estado revisando sus opciones en Japón en medio de las dificultades que atraviesa el sector a nivel mundial, con el aumento de los costos y los retrasos en la cadena de suministro.
La colaboración con Siemens Gamesa, uno de los líderes mundiales en energía eólica, podría posicionar a Japón como un actor relevante en este sector en Asia. Además, el acuerdo podría atraer inversiones extranjeras y generar empleos en regiones costeras donde se instalen nuevos parques eólicos.
El METI puso en marcha un marco similar a principios de este mes con GE Vernova, una importante empresa estadounidense de equipos energéticos, para promover la cooperación público-privada en materia de energía eólica, hidrógeno y amoníaco, entre otros ámbitos.
Próximos pasos
El gobierno japonés está considerando ampliar la duración de los proyectos de 30 a 40 años, y permitir que buques no japoneses operen en zonas eólicas marinas.
Japón aspira a alcanzar una capacidad eólica marina de 45 gigavatios para 2040, lo cual es crucial para reducir su dependencia del carbón y el gas importados para la generación de energía. Sin embargo, sus planes se han estancado tras tres importantes rondas de subastas debido al aumento de los costos y los retrasos.
El sector también busca subastas de capacidad para contratos de energía plurianuales y medidas de alivio fiscal en forma de subvenciones o desgravámenes fiscales para los grandes usuarios industriales, con el fin de animarlos a firmar acuerdos de compra de energía a largo plazo (PPA) con los promotores de proyectos eólicos.
Se espera que en los próximos meses se definan los primeros proyectos piloto y las zonas prioritarias para el desarrollo eólico. El METI ha señalado que esta colaboración es solo el primer paso de una estrategia más amplia que incluirá alianzas con otras empresas y la modernización de la infraestructura portuaria para soportar la logística de turbinas de gran tamaño.
Con este acuerdo, Japón no solo avanza en su transición energética, sino que también busca convertirse en un hub tecnológico para la energía eólica en la región Asia-Pacífico, reduciendo así su histórica dependencia de combustibles fósiles importados.



















































































































