El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que Moscú y Kiev quieren resolver la guerra en Ucrania y que el presidente ruso, Vladímir Putin, se mostró más proclive a la paz tras la reciente caída del precio del petróleo.
El presidente Trump sugirió que la reciente caída de los precios del crudo ha incrementado la voluntad del Kremlin de buscar una salida al conflicto ucraniano. En declaraciones desde el Despacho Oval, Trump afirmó: «Con el petróleo en descenso, Rusia y Ucrania están más abiertos a un acuerdo. Ambos quieren poner fin a esto».
«Creo que Rusia con el precio del petróleo ahora mismo, el petróleo ha bajado, estamos en una buena posición para llegar a un acuerdo, ellos quieren llegar a un acuerdo. Ucrania quiere llegar a un acuerdo», dijo Trump a los periodistas.
Claves del contexto energético-geopolítico
El barril de petróleo, pilar de la economía rusa, ha perdido unos 15 dólares desde enero, coincidiendo con el anuncio de la OPEP+ de acelerar el aumento de producción. Trump aprovechó para destacar el posible impacto en las negociaciones: «Hemos avanzado mucho. Podría ocurrir algo pronto».
Putin ordenó la entrada de miles de tropas rusas en Ucrania en febrero de 2022, desencadenando el mayor conflicto terrestre en Europa desde la Segunda Guerra Mundial y el mayor enfrentamiento entre Moscú y Occidente desde los estertores de la Guerra Fría.
Cientos de miles de soldados han muerto o han resultado heridos y Trump ha dicho en repetidas ocasiones que quiere poner fin al «baño de sangre» que su administración proyecta como una guerra por poderes entre Estados Unidos y Rusia.
El precio del petróleo, que impulsa la economía rusa, ha caído alrededor de 15 dólares el barril desde principios de año y la OPEP+ acelerará las subidas de la producción de petróleo.
«Como saben, el presidente Putin acaba de anunciar un alto el fuego de tres días, que no parece mucho, pero es mucho si supieran de dónde partimos», dijo Trump. «Esta es una guerra que nunca debería haber ocurrido».
Trump mencionó la propuesta de Putin de una tregua de tres días con motivo del 80° aniversario de la victoria aliada en la Segunda Guerra Mundial, aunque matizó: «Parece poco, pero es significativo dado el punto de partida». Criticó abiertamente el conflicto: «Esta guerra nunca debió ocurrir», y cuestionó las cifras oficiales de bajas, sin aportar datos alternativos.
Controversia del Nord Stream
Al ser interrogado sobre el sabotaje a los gasoductos en 2022, Trump mostró escepticismo hacia la acusación de que fue Rusia: «Muchos saben quién lo hizo». Sus palabras coinciden con investigaciones periodísticas que apuntan a presunta participación ucraniana, negada por Kiev, mientras Moscú culpa a Occidente sin presentar pruebas.
Rusia ha acusado a las potencias occidentales, incluidos Estados Unidos y Gran Bretaña, de estar implicadas en el atentado, pero no ha publicado ninguna prueba que apoye su teoría.
Movimientos diplomáticos
El Kremlin descartó un eventual encuentro entre Putin y Trump en Arabia Saudí para mayo, aunque el republicano confirmó su viaje al reino petrolero. La declaración refleja la compleja dinámica: mientras Rusia enfrenta presión económica, Occidente vigila cualquier gesto que pudiera alterar el equilibrio geopolítico.
El análisis de Trump subraya un vínculo crítico, la dependencia rusa de los ingresos petroleros, y sugiere que la volatilidad del mercado energético podría ser un catalizador para negociaciones. No obstante, persisten interrogantes sobre la viabilidad de un acuerdo, en medio de acusaciones cruzadas y la profundización de las heridas de guerra.




















































































































