Los fabricantes europeos exigen una rápida resolución a las tensiones comerciales, subrayando la importancia del comercio justo entre aliados históricos. Además, los aranceles podrían afectar al sector del acero, del cual la industria automotriz europea es gran consumidora, generando incertidumbre en precios y acuerdos comerciales.
Los «aranceles Trump» siguen conmocionando a los mercados mundiales, afectando a múltiples sectores importantes. Recientemente, los responsables europeos de la fabricación de automóviles reaccionaron con alarma a la imposición por parte del presidente Donald Trump de un arancel del 25% a las importaciones de automóviles en Estados Unidos.
Reacciones en Europa: «Este proteccionismo solo creará perdedores»
Hildegard Müller, presidenta de la Asociación Alemana de la Industria Automotriz (VDA), advirtió el 3 de abril: «Este proteccionismo solo producirá perdedores. Los consumidores estadounidenses sufrirán directamente estos aranceles con inflación y menor oferta de productos».
Trump oficializó el impuesto el 2 de abril, aplicable desde el 3 de abril a autos ligeros, comerciales y piezas. Müller destacó que las consecuencias globales en empleo y crecimiento aún son difíciles de cuantificar, pero instó a la UE a «actuar con unidad y fuerza».
La Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA) hizo un llamado urgente a resolver las tensiones, recordando que EE.UU. es el segundo mayor mercado de exportación de la UE (750 mil unidades en 2024, un 16.5% de las exportaciones totales). Aunque el valor de esas exportaciones cayó un 4.6% interanual (€38.5 mil millones), aún representan el 24.9% del comercio exterior del sector.
Los últimos volúmenes de exportación a Estados Unidos también representaron alrededor del 6,58% de la producción total de los 10 principales fabricantes de automóviles de la UE (Alemania, España, República Checa, Eslovaquia, Francia, Italia, Hungría, Rumanía, Bélgica y Suecia).
Los aranceles podrían afectar al sector siderúrgico, ya que el sector automovilístico de la UE es también el segundo mayor consumidor de acero, con un 17%. Alrededor del 90% del acero utilizado por los fabricantes de automóviles procede de acerías locales.
Impacto en el acero y riesgos para la cadena de suministro
Los aranceles podrían presionar a la baja los precios del acero laminado en Europa, dado que el sector automotriz consume el 17% del acero regional (90% de origen local). En marzo, el precio de la bobina laminada en caliente (HRC) se cotizaba en €640-650/tonelada, pero la incertidumbre comercial ha ralentizado las transacciones. Un trader señaló: «Habrá impacto, pero debería ser manejable».
Además, la bobina laminada en frío (CRC), usada en carrocerías, enfrenta primas de hasta €250/tonelada sobre el HRC, lo que podría encarecer la producción de vehículos. Con la UE evaluando aumentar sus propios aranceles al acero importado, la industria teme un efecto dominó en costos y competitividad.


















































































































