España importó un 59% más de volúmenes de crudo de Venezuela en enero y febrero en comparación con el mismo periodo de 2024, según mostraron los datos de las estadísticas españolas, a medida que se acerca la fecha límite de la Administración Trump para las nuevas sanciones a Venezuela.
En 2024, las importaciones españolas de crudo venezolano superaron los 3 millones de toneladas –duplicando el volumen de 2023– y marcando el mayor registro desde 2015.
Las autoridades estadounidenses anunciaron la semana pasada un arancel del 25% sobre bienes provenientes de países que compren crudo y gas de Venezuela, además de revocar las autorizaciones previamente otorgadas a socios extranjeros de la estatal PDVSA para operar y exportar desde este país miembro de la OPEP.
Las importaciones españolas de crudo de Venezuela aumentaron a 449.000 toneladas en enero y febrero de 2025, frente a las 283.000 toneladas importadas en los mismos meses del año pasado, informó Reuters el viernes, citando datos del Ministerio español de Energía y Medio Ambiente.
La energética española Repsol era una de las varias compañías extranjeras, entre las que también figuraban la estadounidense Chevron y la italiana Eni, a las que la Administración Biden había permitido operar en Venezuela y exportar su crudo a refinerías a cambio de pagos por parte de la petrolera estatal venezolana PDVSA.
Sin embargo, la Administración Trump se apresuró a apretar las tuercas a la industria petrolera venezolana y a las exportaciones de petróleo, revocando la licencia de Chevron y las de las firmas europeas para exportar crudo desde el país sudamericano, que alberga las mayores reservas de crudo del mundo.
Este aumento se produjo antes de que entraran en vigor las nuevas sanciones de la Administración Trump sobre el petróleo venezolano. Las sanciones incluyen la revocación de licencias a empresas europeas como Repsol y Maurel & Prom para operar en Venezuela.
El Tesoro estadounidense ha revocado la licencia de la petrolera francesa Maurel & Prom (M&P) para operar en Venezuela y ya no permite que las empresas reciban petróleo de la petrolera estatal venezolana PDVSA a cambio de pagos.
M&P anunció el lunes que había recibido una notificación de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de EE.UU. con fecha 28 de marzo de 2025, informando a M&P de que la licencia específica concedida en mayo de 2024 para sus actividades en Venezuela había sido revocada.
La OFAC ha emitido una licencia de liquidación hasta el 27 de mayo de 2025, autorizando a M&P, Repsol y Eni a realizar las transacciones necesarias para concluir las operaciones anteriormente cubiertas por la licencia ahora revocada.
Actualmente, la Repsol negocia con Washington fórmulas para mantener sus operaciones en Venezuela, tras recibir un plazo hasta el 27 de mayo para desmantelar sus actividades en el país
En otra escalada de las sanciones y la política comercial contra Venezuela, Trump amenazó con aranceles del 25% en EE.UU. a los bienes de cualquier país que compre petróleo venezolano.
Tras las acciones sancionadoras, las exportaciones de petróleo de Venezuela ya han comenzado a descender y se estima que en marzo cayeron un 11,5% respecto a febrero.




















































































































